Después de abrir.
Una tienda online se rompe más que una web corporativa, porque tiene más piezas y porque cada una depende de un tercero, las pasarelas cambian requisitos, los transportistas cambian API y las plataformas publican actualizaciones que rompen módulos.
Por eso el mantenimiento en ecommerce no es opcional del mismo modo que lo es en una web corporativa. Lo trabajamos como servicio aparte y con tiempos de respuesta acordados, porque una tienda caída es facturación que no entra.
Ver mantenimiento web